Estimulación de los senos para facilitar la excitación

17 abril, 2020

Los senos son una de las zonas erógenas más importantes del cuerpo y a menudo, una de las zonas a las que antes prestamos atención a la hora de un encuentro sexual con otra persona. 

Lo cierto es que para ser un área con tal importancia a la hora del placer, no existe mucha creatividad a la hora de estimularla y en general, hemos aprendido a centrarnos en ella de un modo muy rápido y agresivo: movimientos rápidos, con fuerza, como si tuviésemos en nuestras manos la clásica pelota anti-estrés. Error. Vamos a aportar algo de luz al asunto y a tratar de aportar algunas ideas nuevas para que dejes volar la imaginación y puedas disfrutar de un modo distinto de estimular y/o que te estimulen el pecho.

La importancia de la comunicación

Para empezar, si eres amante toqueteador/a de senos, pregunta a tu pareja de qué manera le gusta que se los toquen. Intensidades, texturas… indaga con confianza porque cada persona es diferente y no a todas nos gusta de la misma manera.
Ahora, si tu pareja comienza a estimularte la zona en particular, háblale, explícale lo que te gusta y lo que no, guíale para que ambos lo disfrutéis al máximo. No te cortes, al fin y al cabo, quien mejor sabe lo que te gusta eres tú.

Esta comunicación, además, va a tener distintos efectos secundarios muy positivos:

  • La relajación de ambos miembros, ya que establecer estos códigos hará que no tengas que estar pendiente de descubrir o interpretar en el lenguaje corporal si realmente estás o no haciéndolo adecuadamente. Además de que quien recibe la estimulación no se sienta a la defensiva anticipando algo desagradable, sino que tenga la seguridad de que no va a recibir esa estimulación inadecuada que normalmente evita.
  • La fortaleza del vínculo. Sobre todo cuando os encontráis en los primeros encuentros eróticos, que por desgracia no es demasiado común hablar de preferencias tan pronto. Por lo tanto, provocar esta conversación, hará que os sintáis más unidos, sexualmente hablando.
  • Aumento de la confianza. Además, es un buen punto de inicio de una conversación sexual que dará pie a que sigáis compartiendo qué os gusta y que no y de qué manera hacer las siguientes prácticas del encuentro sexual (si vais a más…)
  • Aumento de la excitación. Una conversación picante siempre es otro estímulo capaz de aumentar la temperatura entre los miembros. 

Las distintas partes en el seno

La mama es una estructura a la que tendemos a tratar como un todo, pero es interesante prestar atención a las diferentes partes que la componen, ya que las terminaciones nerviosas y las sensaciones que aportan, son distintas. Cada zona del seno tiene unas características propias, así que haciéndonos una idea de ello podemos sacarles el máximo partido.
Esto también hará que podamos dedicar más tiempo a estimular el pecho, que a su vez será muy positivo para dar tiempo a los genitales a completar su estado de excitación, en caso de que nos apetezca llegar a ellos.

  • Pezón: Es la parte eréctil y más prominente del seno, normalmente de localizada en el centro de la mama, aunque esto depende en gran medida de la diversidad en la forma de los senos.
    Es el área más sensible a la que, paradójicamente, solemos dar un trato más directo y “agresivo”.
    Recuerda que hay mujeres capaces de lograr el orgasmo únicamente con la estimulación de los pezones, son aliados del placer, si sabes cómo estimularlos.
    Lo ideal es estimular esta zona en último lugar y siempre bien lubricada. Es común el pellizcar los pezones para excitar, pero ten cuidado con ello: sí puede ser muy placentero, pero debes elegir un momento en el que la excitación ya se encuentre en un punto elevado, permitiendo que tal cóctel hormonal enmascare la percepción del dolor. Generalmente se entiende como error recurrir a esta práctica (y semejantes) al inicio de la estimulación, ya que suele resultar desagradable. Aún así, lo idóneo es preguntar.
  • Areola: Área pigmentada que rodea al pezón, tiene una especie de bultitos que son conductos lactíferos. También está formada por otras glándulas. Es un área con un importante papel en la lactancia materna, por lo que es una zona muy sensible que está íntimamente relacionada con la percepción del placer y la liberación de endorfinas.
    Es ideal jugar con esta zona en segundo lugar, aún sin haber llegado a rozar el pezón propiamente dicho, ya que sus numerosas terminaciones nerviosas harán que aumente rápidamente la excitación, sin el componente doloroso que acompaña la estimulación del pezón erecto. La estimulación de la areola debe ser también suave y mejor si la acompañamos de cierta lubricación. Lo veremos más adelante, pero es una buena zona para jugar con distintas sustancias y temperaturas.Un buen consejo que puedo darte es que dejes para más tarde las zonas del pezón y la areola, aumentando así la incertidumbre y las ganas en tu pareja, que se traducen en incremento de la excitación sexual.
  • Área lisa u homogénea: Me refiero a la zona restante del pecho que contiene  el tejido glandular. Es la parte menos sensible del seno, aún así es muy sensible, por lo que es ideal comenzar a estimular por ella. La estimulación de las glándulas mamarias provoca la liberación de hormonas clave en la excitación y placer sexual.
    Juega estimulando esta de diferentes modos, texturas y temperaturas y observarás una enorme excitación en el cuerpo de tu pareja.

La mejor amiga del placer es la creatividad

La rutina es una tendencia general del ser humano, pero se convierte en horrorosa cuando hace referencia al sexo. Así que manos a la obra, vamos a aportar algunos puntos que puedan darte ideas para poner en práctica, además de ser un buen inicio para crear ideas propias.

Para jugar estimulando los senos podemos utilizar distintas partes de nuestro cuerpo, el de nuestra pareja, objetos, texturas, temperaturas, sustancias con diferente fluidez…

En caso de estimular valiéndonos de nuestro cuerpo, tenemos las siguientes opciones:

  • Manos: Clásico. Estamos acostumbrados a apretar y amasar, puede ser una buena estimulación para momentos de máxima excitación, incluso momentos de alto placer, pero no es muy recomendado para iniciar el contacto. Para ello se aconseja utilizar las yemas de los dedos, incluso el reverso de la mano en caricias suaves, para respetar el aumento progresivo de la excitación. Una variante es utilizar sus manos y tú colocar encima las tuyas, acariciándola sin tocarla.
  • Boca: Es un área con muchas posibilidades. Para empezar podemos utilizar los labios, provocando diferentes sensaciones gracias a la fina piel de ambas zonas en contacto. Con los labios también podemos pellizcar. La lengua aportará calor y humedad, dos ingredientes básicos para provocar placer en distintas zonas del cuerpo, no te olvides de lamer de diferentes maneras, déjate llevar. Puede parecer peligroso, pero utilizar los dientes durante el sexo puede darnos muchas alegrías. Es un modo de ser creativo a la hora de provocar sensaciones diferentes, eso sí, elige antes la zona e intensidad adecuadas, no vaya a ser que logres un efecto indeseado.
    Una vez la zona está humedecida, puedes aumentar la excitación soplando suavemente en distintas zonas que acabes de lamer, provocarás escalofríos que recorrerán su cuerpo entero. Para el final dejamos otro clásico: succionar. Esto tiene efectos muy intensos en distintos momentos del coito, ya que la succión activa las glándulas mamarias, liberando hormonas que aumentan la excitación, pudiendo llegar a provocar el orgasmo al hacerlo en momentos de alta tensión.
     
  • Pies: No temas en utilizar diferentes partes de tu cuerpo para estimular, los pies son otra de las zonas erógenas del cuerpo humano y puede ser una experiencia muy enriquecedora en cuanto a placer, abandonarte a sentir sus senos en fricción con tus pies. Puedes ayudarte de aceite de masajes para aumentar la intensidad de las caricias.
  • Cabello: Jugar con las puntas del pelo a modo de plumero, recorriendo la zona lisa del pecho y terminando en sus pezones, intercalándolo con soplos, puede ser una manera ideal de comenzar a jugar y sorprender a tu pareja. Es muy adecuado para personas que tienen una alta sensibilidad en los pezones o areolas y no permiten un contacto directo y/o intenso.
  • Genitales: Es un modo de estimulación muy erótico visualmente. Acerca tus genitales a la zona del pecho, aumenta las expectativas y la excitación, humedece el área y recorre toda la zona con distintas intensidades de presión y fricción. Si lo retiras a tiempo para continuar con otras prácticas de menor carga erótica, estarás provocando cambios en la intensidad de la excitación de tu pareja, lo que intriga y enriquece el encuentro sexual. Deseará poder adivinar cuando vas a volver a la carga.
  • Otras zonas: Dedica tiempo a indagar sobre qué otras áreas puedes usar para distintos tipos de estimulaciones. Por ejemplo, utilizar también tus senos para acariciar los suyos, en caso de que ambas tengáis, os pondrá a cien. La nariz es otro recurso que podemos usar, ya que nos aporta olfato y es canal receptor para las feromonas, por lo tanto jugar con ella puede ser muy interesante…
    Es común no haberte parado a pensar que algo podía gustarte y al hacerlo, descubrir que te encanta.

Además del cuerpo, existen muchísimos recursos a utilizar en nuestra vida sexual, por ejemplo:

  • Plumas. Aporta unas caricias sutiles muy recomendadas para comenzar un encuentro erótico, recorre en espiral desde fuera hasta el centro del seno y provocarás sensaciones muy placenteras.
  • Fundas para la lengua. Hay distintos tipos: con estrías, bolitas y diferentes relieves para lograr una estimulación diferente. También puede usarse un preservativo estriado, tanto con la lengua como con los dedos. 
  • Juguetes vibradores. Siempre los usamos directamente para el coito-genitales-penetración, pero pueden enriquecer también la estimulación de otras zonas del cuerpo. 
  • Fruta y otros alimentos. A diferencia de los genitales, en los senos podemos aplicar todo tipo de sustancias con azúcares sin riesgo de que proliferen hongos. Atrévete a estimular a tu pareja ayudándote de chocolates calientes o fríos, nata, o de manchar con cualquier fruta y lamer su jugo, por ejemplo, al ritmo que ella te marque, o lamiendo donde se vaya manchando.
  • Fluidos: Tanto naturales como artificiales, puedes hacerte con todo tipo de cremas, aceites de masaje, lubricantes, etc. para intensificar las caricias y facilitar la fricción. 
  • Cambios de temperatura: Estos pueden ser clave en diferentes tipos de estimulación, lánzate a probar con la cera de las velas (con mucho cuidado y siempre bajo consentimiento previo. Existen velas especiales para ello que no llegan a quemar) o con hielo. Hay también opciones más suaves como lamer tras haber dado un trago de bebidas calientes o frías. Los cambios de temperatura activan las terminaciones nerviosas de modo distinto y  en caso de dolor menstrual de los senos, los cambios de temperatura relajan el tejido mamario.

¿Se te había ocurrido la privación sensorial para aumentar el deseo? Tápale o tápate los ojos y proponle el juego de adivinar qué estás utilizando para estimular. Vosotros ponéis las reglas, los premios y las sanciones…

Más características de la estimulación…

Explora combinando los trucos anteriores para crear infinitas maneras de estimular tu pecho o el de tu pareja sexual. La creatividad es el arma más valiosa en cuanto a sexo se refiere. Ten en cuenta estas variables a la hora de jugar con el pecho de tu pareja:

  • Ritmo. La velocidad es importante, puesto que ir demasiado despacio durante demasiado tiempo puede aburrir, pero hacerlo muy deprisa puede desconcentrar. Cambiar de ritmo o de velocidad demasiado rápido puede crear los mismos efectos. Trata de mantener un ritmo estable o de ir de menos a más y de más a menos de un modo congruente y agradable. Guíate por su lenguaje no verbal y por sus gemidos, que pueden indicarte si en ese momento le apetece más calma o frenesí.
  • Presión. Juega modificando la presión que ejerces con tus dedos, con tu lengua, con tu nariz… Trata de no pasarte por exceso ni por defecto, ya que lo primero sería doloroso y lo segundo imperceptible, no nos interesa ninguno de los dos efectos.
  • Movimientos. Puedes crear y utilizar infinidad de ellos: en círculos, en zig-zag, espirales, vaivén… apuesta por la improvisación y masajea como más os guste. 
  • Recorrido. Recorre ambos senos intercambiando las variables anteriores, crea tus rutas. Puedes hacerlo tanto acariciando como con pequeños golpecitos, por ejemplo con las yemas de los dedos. 

Como puedes imaginar, estos trucos son también aplicables en muchísimas otras prácticas sexuales, así que no te cortes, explora y diviértete. Siempre con buena comunicación. Introducir cambios en tu sexualidad es un modo genial de romper la rutina y sorprender a tu pareja. 

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